NO SIN MIS VELAS

 

Entre otras cosas, Dios me dio un don: el olfato y su nariz claro, todo va en kit. Tras este importante apéndice (lo digo por el tamaño) se esconde un mundo maravilloso de aromas, recuerdos, perfumes y fragancias, no siempre buenos. Pero para eso tengo mis velitas Hanbel, con más porcentaje de aroma, que huelen incluso sin encender.

Tengo predilección por los olores florales. Las magnolias, el muguet, las gardenias… mmm ¡¡ huelen tan bien que hasta me las comería!! No me extraña que los cocineros empiecen a poner flores en los platos.

 

Enciendo la vela Albuca

CL85

 

El vaso está pintado a mano en la India con colores ocres, marrones,  dorados  y un acabado envejecido. Este halo de exotismo envuelve la cremosa cera que desprende una fragancia exquisita.

Tiene un aroma dulce, de flores blancas, como las flores de la Albuca que desprenden más aroma al anochecer. Me traslada a un lugar exótico, un estanque con flores, una temperatura calurosa y un combinado de ron y frutas. ¡¡ Uy perdón!! Voy a encender otra que se me va la cabeza…

 

Enciendo la vela Luxury

CL88

 

El vaso es plateado envejecido con una misteriosa piedra negra incrustada. Huele a frutos rojos y vainilla fría. Es lo que me viene a la nariz, no sé cómo explicarlo. Imagínate que vas a la montaña una mañana de invierno, frío, la hierba escarchada, el cielo color gris hielo y empiezan a calentar los rayos de sol. Un sol tibio y lento que ilumina los arboles. Es cuando te topas con unas zarzas llenas de moras. Qué alegría. ¡¡ Moras negras sin envasar en una bandeja de plástico!! Y empiezas a comer y a comer…te explotan en la boca mientras te gotea la nariz del frío.

 

 

Enciendo la vela Tiziana

VL17

 

Despierto en Nápoles. Tengo que darme prisa porque tengo que coger el barco que me lleva a Capri. Desayuno algo ligero: 2 capuchinos, 3 napolitanas, un bocata de prosciutto y un tiramisú. Me falta mi porrita, pero bueno, allá donde fueres…desayuna lo que vieres.

Tiziana es la Italia densa. El Nápoles caótico y el puesto de babás emborrachados. El olor dulce te invade sin encender la vela. Es un aroma de hogar napolitano, la mamma cocinando y la masa fermentando. ¡ Andiamo  Paolo, pásame un trozo de pizza!...

 

¿Y a ti? ¿Qué te inspiran nuestras velas Hanbel?